Medellín, capital del departamento de Antioquia, está ubicada en el fértil y montañoso Valle de Aburrá. Se encuentra a una altitud de 1538 msnm, lo que hace que la ciudad disfrute de un clima primaveral eterno con una temperatura promedio que ronda los 20ºC
En 1541, más o menos, los españoles bautizaron este valle con el nombre de San Bartolomé. Más tarde, en 1616, bajo las órdenes de Francisco Herrera Campuzano, la tierra donde hoy se encuentra el barrio de El Poblado, pasó a llamarse San Lorenzo de Aburrá. Este nombre, “Aburrá”, se deriva de una traducción de las tribus indígenas Aburraes y Yamesíes, la cual muy probablemente se refiere a los bordados en algodón y textil que estas personas prehispánicas solían realizar, antes de la llegada de los invasores coloniales. Luego, el 2 de noviembre de 1675, fue fundada la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín.
Originalmente, Medellín era un pueblo modesto y humilde, lo cual se evidencia en sus edificios coloniales, que están lejos de ser suntuosos, y cuyos orígenes se remontan al auge del café del siglo XX. Una vez que la fiebre por el café alcanzó Medellín, el desarrollo económico de la ciudad comenzó, con lo que se crea la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia el 27 de junio de 1927. Desde entonces, la ciudad se transformó gracias a la naturaleza ingeniosa y trabajadora de sus ciudadanos, los Paisas, como se le conoce a la gente de Medellín. Mientras la ciudad comenzó próspera y floreciente, las cosas se estancaron un poco al llegar los años ochenta (1980), debido a la gravedad del periodo de narcotráfico liderado por Pablo Escobar. El nombre ‘Medellín’ se convirtió en un sinónimo de drogas, violencia y mafia. Luego de una era desastrosa de violencia severa, la ciudad, en su mayoría, ha superado estos días de oscuridad, y la población, mostrando su fortaleza, ha dejado en claro su deseo de re-asociar la ciudad internacionalmente con sus valores reales: la creciente vida cultural en los campos periodístico, literatura, urbano y diseño de modas, así como con el trabajo artístico del reconocido artista, Fernando Botero. Además, Medellín se ha vuelto una desbordante ciudad de industria y comercio, especialmente en la producción de textiles y exportación de flores, lo que representa el mejor ejemplo de una transformación social completa.
Asimismo, vale la pena visitar la ciudad durante su Feria de las Flores, la cual se lleva a cabo en los meses de julio y agosto durante 2 semanas. Los eventos clave y quizá los más interesantes son las exhibiciones de orquídeas, aves, y flores; y el desfile más representativo, el de Los Silleteros. En esta procesión los participantes cargan con arreglos de flores que pesan hasta 60 kilos cada uno. El nombre “silletero” proviene de la tradición que estos granjeros solían practicar y, que incluso hoy en día siguen practicando; la cual consiste en cargar a sus hijos sobre sillas. No obstante, esta tradición se ha tornado en un fenómeno cultural, ya que, en lugar de cargar niños, ahora los granjeros transportan estos pesados arreglos florales.
©2025 Colombian Journeys Todos los derechos reservados