VILLA DE LEYVA

El pueblo de Villa de Leyva, ubicado a 207 km de Bogotá y a una altitud de 2.140 m, fue fundado en 1572 por Hernán Suárez de Villalobos quien la nombró en honor a Andrés Días Venero de Leyva, el primer presidente de Nueva Granada.
Antes de la llegada de los españoles el área era habitada por los Muiscas, una comunidad indígena Chibcha-hablante, que construyó su principal observatorio astronómico en el lugar donde se encuentra el pueblo actualmente.  

Villa de Leyva es uno de los pueblos más hermosos en el área y se puede apreciar mejor su belleza si se recorre a pie. Fue declarado Monumento Nacional en 1954 y ha permanecido intacta de construcciones modernas. Pareciera que todavía se pudiera respirar la atmósfera de los tiempos coloniales cuando se pasea por la gran Plaza Mayor –la cual con 14.000 m2 es la más grande del país. Esta atmósfera especial no termina con la plaza y pasa a través de las calles adoquinadas que la rodean; la Catedral; la Casa de Antonio Nariño, hogar del héroe independentista; la Casa de Antonio Ricaurte, quien peleó bajo las órdenes de Bolívar y es reconocido por su heroico sacrificio durante la Batalla de San Mateo; la Casa del Congreso donde, el 4 de octubre de 1812, el primer Congreso de las Provincias Unidas de Nueva Granada se llevó a cabo; el Museo de Arte Colonial; el Monasterio y el Convento del Carmen.  

Vale la pena también pagar una visita al Museo del Maestro Acuña. Bautizado con este nombre en honor al artista, pintor, escultor y escritor. Acuña, junto con otros artistas, crearon el movimiento Bachue, el cual se evidencia aquí y buscó siempre la recuperación del sentimiento y atmósfera esenciales a través del arte de los ancestros Chibcha. El Museo del Maestro Acuña también ofrece exhibiciones de objetos coloniales, instrumentos musicales y muebles 

A pocos kilómetros de Villa de Leyva se encuentra el Convento del Santo Ecce Homo, fundado por la orden dominical en 1620 y considerado uno de los legados españoles más extraordinarios. El pavimento está hecho a partir de piedras locales incrustadas con fósiles, y la capilla tiene un espectacular altar dorado con una pequeña imagen del Ecce Homo.  

Cerca de Villa de Leyva existen diversos pueblos, cada uno con una curiosidad particular, como por ejemplo Ráquira –lo que en el lenguaje Chibcha significa “ciudad de las ollas”-, el cual se especializa en cerámicas artesanales de buena calidad; o Sutarmachán, pueblo reconocido por su gastronomía, en especial sus salchichas picantes de longaniza y morcilla, y también por el Festival Tomatina, proveniente de una tradición española; y, por último, Tinjacá, conocido por sus artesanías de tagua (semilla de la palma).